Sobre el biogás


El biogás es un camino tanto económico como ecológico para la producción de energía eléctrica. 
Los combustibles fósiles son limitados y poseen un elevado índice de contaminación ambiental, pero el biogás, además de generar una energía limpia a través de la fermentación de los residuos orgánicos, evita a su vez las emisiones  que estos residuos emitirían a la atmósfera de no ser adecuadamente gestionados. Podríamos decir que el biogás supone una inversión medioambientalmente rentable por dos vías:
  • Por un lado se trata de una energía limpia tanto en su desarrollo como en su gestión,
  • Por otro evita la contaminación ambiental que generaría estos residuos si no fuesen correctamente gestionados.

¿Qué es?

El Biogas es un gas producido por la acción de microorganismos sobre materia
orgánica de desecho, por ejemplo restos vegetales (cáscaras de frutas, hojarasca,
etc.) o estiércol (excremento de animales). Durante este proceso de transformación de
la materia, los microorganismos obtienen energía mediante diferentes procesos.
Algunos de los microorganismos liberan dióxido de carbono en el proceso de
respiración, que otros microorganismos emplean en la fermentación y producen
metano que liberan al entorno.
El metano producido por este método es una fuente de energía alternativa,
denominada bioenergía, que puede reemplazar a las fuentes tradicionales de energía.
El resultado es una mezcla constituida por metano (CH4) en una proporción que oscila entre un 40% y un 70%, y dióxido de carbono (CO2), conteniendo pequeñas proporciones de otros gases como hidrógeno (H2), nitrógeno (N2), oxígeno (O2) y sulfuro de hidrógeno ( H2S). El biogás tiene como promedio un poder calorífico entre 18,8 y 23,4 megajulios por m³. 

Este proceso se basa en la reproducción de las condiciones óptimas del medio natural para la acción de las bacterias fermentativas, acelerando de este modo el proceso.








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